miércoles, 26 de agosto de 2009

Lo normal y lo patológico

Los sujetos neuróticos en su mayoría, además de vivir quejándose todo el tiempo y poniendo la causa de sus males afuera, hacen lo imposible por no conectarse con aquello que no anda bien en sus vidas o aquello que falta, ese vacío que es imposible de llenar y es fuente de angustia. Para evitar ese sentimiento se fuma, se come en exceso, se bebe demás y no precisamente agua o gaseosas, también se consumen drogas, psicofármacos, algunos trabajan y/o juegan compulsivamente; etc.

Normal me suena a algo del orden de la estandarización, del uniformar, de borrar las diferencias y también a un estado ideal.


Normal será aquel a quien no le pasa nada, o al menos eso es lo que dice. Tal vez lo que le pasa de largo es la vida sin que se de cuenta; o aquellos que frente a la pregunta, que tal? contestan ¡todo bien!, ¡todo bien! O ¡todo tranquilo!



Pareciera que nunca están mal o nada los conmueve, o nunca se angustian o jamás hacen una crisis. Me pregunto que tiene la vida de tranquilidad. Es cierto que podemos arribar a algunos momentos, pero para tranquilidad y para descansar está la muerte. Si tienen dudas vayan a un cementerio.

Tal vez sea cuestión de mirar un poco hacia adentro y tener el coraje de modificar aquello que nos hace sufrir y daña a otros, como así también poder aceptar aquello que no es posible cambiar, pero de ahí a aspirar a convertirnos en personas normales puede que exista alguna distancia. Se acuerdan de los Locos Addams, esa “familia muy normal”? Todos provenimos de alguna familia, excepto aquellos que nacieron de un repollo. Algunas han sido mas contenedoras que expulsivas, otras mas sostenedoras que generadoras de patología. Familias al fin.


Fuente: http://www.agencianova.com/nota.asp?n=2007_9_5&id=43455&id_tiponota=3

me pareció Genial, qué querés que te diga.

1 comentario:

Andrés dijo...

Soy neurótico me parece.
Buenisimo el texto este.